Un GRITO ante las atrocidades que las milicias terroristas del Estado Islámico (ISIS) están cometiendo en Irak. Familias enteras que no quieren abnegar de su Fe se ven obligadas a huir para evitar ejecuciones sumarias y se encuentran en una situación sobrevenida de dura precariedad.

De ALIENTO, porque queremos ayudar a cubrir necesidades más básicas de las familias iraquís desplazadas, y hacerles sentir, con nuestro ánimo y apoyo, que no están solas.

Nuestro GRITO de ALIENTO va dirigido a las familias cristianas desplazadas de Mosul, Batnaya, Talkif, Qaraqosh, Bartala o Nínive, que han encontrado refugio en Bagdad, y a todas aquellas que, inicialmente refugiadas en otras regiones, se ven forzadas, por las duras condiciones en el norte del país, a desplazarse a la capital.

Muchas de estas familias lo han perdido todo al verse obligadas a huir de sus casas sin previo aviso, llevándose consigo tan sólo lo puesto. A este sufrimiento se suma el desánimo y el dolor ante la imposibilidad de lograr lo que más anhelan: regresar a sus hogares.

La FPSC inicialmente apoyó a las familias cristianas acogidas por las Hermanas del Sagrado Corazón de Jes