Suha Turkman es agricultora y madre de cuatro hijos. Vive en Al-Zababden (Yenín, Palestina). En su finca siembra principalmente tomillo, un cultivo con el que ha conseguido consolidar su propia actividad productiva y con el que ha alcanzado su autonomía económica.
Pero no siempre ha sido así. Hasta hace no mucho, la situación económica de Suha y su familia era muy complicada. “Ninguno teníamos trabajo, ni contábamos con una fuente de ingresos estable. Además, poseíamos tierras agrícolas que no se cultivaban”, recuerda.
Falta de oportunidades de empleo, ingresos familiares limitados, incapacidad para hacer uno uso productivo de sus propias tierras agrícolas… los desafíos que Suha afrontaba a diario eran numerosos. Además, su casi nula experiencia en la explotación agrícola provocaba en ella un sentimiento de frustración al no saber cómo cultivar su finca con éxito y generar sus propios ingresos.
‘Golden Crop Competition’
Esta situación insostenible le llevó a participar en el concurso ‘Golden Crop Competition’, una iniciativa que forma parte del convenio que desarrollamos en Palestina, con la financiación de AECID y de la mano de nuestros socios locales PARC y RWDS.
“Decidí participar para mejorar la situación económica de mi familia, aprovechar mejor nuestra tierra sin usar cultivando tomillo y establecer una actividad agrícola productiva que pudiera proporcionar una fuente de ingresos para mi familia” explica Suha.
Y así fue. Esta oportunidad le permitió participar en un programa de formación en Buenas Prácticas Agrícolas y, así, aprendió cuestiones relacionadas con el manejo del agua, la producción segura y otros aspectos técnicos que les permitieron rehabilitar las tierras de su finca y comenzar a cultivarlas.
Un antes y un después
Los apoyos que Suha y su familia recibieron en el marco de este concurso, les permitieron cultivar una parcela que no utilizaban para sembrar tomillo. “En un año, esta área generó aproximadamente entre 10.000 y 12.000 ILS (moneda local) en ingresos, lo que contribuyó muy positivamente en la situación financiera de nuestra familia y me animó a seguir ampliando mi actividad agrícola” indica.
De este modo, actualmente Suha está ampliando su actividad con la diversificación de sus cultivos, adoptando incluso un enfoque agrícola más sostenible. En concreto, está cosechando productos orgánicos más saludables y de mayor calidad.
Mirando al futuro
“Creo que el apoyo que estoy recibiendo me permitirá seguir mejorando los ingresos de mi familia, así como ampliar las tierras que cultivo” confiesa Suha, quien se muestra confiada en contribuir de este modo al fortalecimiento de la producción agrícola local y sostenible.
En efecto, todos los logros que está consiguiendo Suha tienen un beneficio directo en el desarrollo de su propia comunidad. Esto la motiva a seguir creciendo y mejorando su actividad: “planeo desarrollar aún más mi producción de tomillo mediante la introducción de equipos para el secado, la molienda y el envasado, con el fin de obtener un producto de alta calidad y valor añadido. También pretendo ampliar la superficie cultivada, continuar desarrollando la producción orgánica y mejorar la calidad, la sostenibilidad y la productividad de mi explotación”.