–¿Sabes?, llevo siete años enseñando y estaba segura de que lo sabía todo sobre cómo ser profesora –asegura Raywa Jubran, del colegio Annukhbeh en el distrito de Belén. Sin embargo, tras participar en el curso de formación para profesores sobre Testing in Reading and Writing, esta maestra de Inglés asegura que no podía estar más equivocada–. Me he dado cuenta de cuánto podemos mejorar a la hora de enseñar –continúa– y de cuánto repercute esta mejora en los resultados y actitud de los alumnos.

 

 

–Estoy de acuerdo –asegura Salma Salhat, su compañera de trabajo que, con más de 10 años de experiencia enseñando, admite que tras poner en práctica lo aprendido en el curso de Class Management, ha podido comprobar las consecuencias de tener a sus alumnos motivados–. El ambiente en clase ha mejorado muchísimo, puedo enseñar y ellos están dispuestos a aprender –concluye ante los gestos de aprobación de otras cinco compañeras también maestras, pero de distintas escuelas de la zona de Belén.

Y es que esta tarde se han reunido para compartir experiencias y evaluar su paso por los cursos de formación para profesores en activo en los que han participado y que ofrece la Universidad de Belén dentro del marco del Convenio “Mejora de la educación primaria y secundaria en Territorios Palestinos”, financiado por AECID e implementado por la Universidad de Belén junto con la FPSC.

Muy a menudo surge la pregunta sobre si en la práctica funcionan las técnicas aprendidas en estos cursos de formación…

–¡Definitivamente! –afirma Gadir, del Rosary School, sin que dé tiempo a terminar la frase. Esta profesora de Ciencias y de Tecnología ha tomado ya al menos 4 cursos de formación, entre los que se encuentra el de Learning Difficulties–. Con la formación adecuada, profesores como nosotros podemos ayudar a los alumnos con necesidades educativas especiales que no sean severas –asegura.

En las escuelas palestinas la media está entre un 20-22% de niños en cada aula que no pueden seguir las lecciones debido a que sufren algún tipo de dificultad de aprendizaje. Hasta ahora los profesores no han contado con ningún tipo de instrucción para diagnosticar y poder ayudar a los casos no severos para que puedan continuar dentro del sistema escolar. Con las actividades sobre necesidades educativas especiales que tiene el Convenio “Mejora de la educación primaria y secundaria en Territorios Palestinos”, financiado por AECID, se está avanzando a grandes pasos hacia la educación inclusiva en Palestina.