El campo de refugiados de Za’atari, al norte de Jordania, es uno de los mayores campos de refugiados del mundo. Actualmente alberga a cerca de 80.000 personas, procedentes de Siria, que huyen de la guerra iniciada en el país en 2011.

En situación de máxima vulnerabilidad se encuentran los refugiados con discapacidad, que supone un 15% del total. Muchos de ellos lo son debido al efecto devastador del conflicto armado; un alto número presenta amputaciones.

La marginación a la que se enfrentan las personas con discapacidad dentro de la sociedad se acentúa aún más en circunstancias de crisis humanitarias. Las actividades educativas y recreativas o a los servicios y suministros necesarios se vuelven inaccesibles.

Para ayudar a mejorar la calidad de vida de estas personas, la FPSC ha establecido una clínica de fisioterapia y rehabilitación, desde donde se atiende principalmente a niños con discapacidad, ofreciéndoles asistencia médica y/o ayudas para la movilidad.

De la misma manera, la promoción del papel que tienen las personas con discapacidad en la sociedad constituye un elemento fundamental para garantizar sus derechos y proteger su dignidad.

Además de sesiones de sensibilización, un medio para lograrlo ha sido la implantación de una actividad de teatro inclusivo para hacer frente a la marginación, la intimidación, la auto exclusión y el aislamiento de las personas con discapacidad; cambiar las actitudes de la sociedad sobre la importancia de la inclusión, la participación y el empoderamiento de cada persona; y difundir la idea del importante papel que cada persona puede desempeñar en la sociedad.

El objetivo es apoyar a los niños en su desarrollo creativo y social; enseñar nuevas habilidades creativas en el teatro, la música y el arte; y desarrollar sus habilidades para interactuar, comunicarse, trabajar en equipo y asumir un papel activo, apoyando e incluyendo a todos los demás en el grupo.

Además, es un medio para lograr la integración, mejorar la autoestima y garantizar la igualdad de oportunidades.