La ex ministra iraquí de Migraciones y Desplazados compareció ante los medios para denunciar la crítica situación de los cristianos en Iraq.

Denunció el abandono de su Gobierno, en sus responsabilidades, a la hora de defender a sus ciudadanos, lo crítico de la situación de los cristianos perseguidos y huidos además de la grave situación de precariedad en la que se encuentran, y la falta de respuesta internacional ante la barbarie que se está cometiendo.

Pascale Warda subrayó el hecho de la presencia de los cristianos en Iraq desde el Siglo I,  mucho antes de la llegada del Islam, y condenó el genocidio que están sufriendo los cristianos en su país a lo largo de generaciones.

Pascale Warda es una católica caldea, fundadora de la Sociedad Iraquí por los Derechos Humanos (SIDH) y presidenta de la organización  Hammurabi de Drechos Humanos. Trabaja defendiendo los derechos humanos de las personas sin distinción de credo, pero constata que sólo la minoría cristiana se preocupa por el bien común de todos en su país.

La ex ministra denuncia a EI en su intento de “aniquilar” la presencia de los cristianos y de toda minoría social y religiosa en su país, pero advierte que aunque hoy EI actúe en Iraq y la región, mañana puede hacerlo en los países occidentales.

Reclama la colaboración internacional y una intervención inmediata.

El encuentro estuvo organizado por AIN y la FPSC y sirvió de marco para el apoyo de Pascale Warda a las campañas que ambas organizaciones están llevando a cabo en Iraq de apoyo a los cristianos perseguidos.

AIN puso en marcha en diciembre la mayor campaña de su historia para apoyar a los 120.000 cristianos iraquíes refugiados en el Kurdistán.

La FPSC desarrolla la campaña de ayuda a familias de cristianos perseguidos y refugiados en Bagdad: “Un Grito de Aliento” , donde a petición del Patriarca Católico de los Caldeos de Babilonia, se está canalizando ayuda para aliviar una sobrevenida situación de dura precariedad.

Este es el caso de cuatro Hermanas del Sagrado Corazón, que habiendo sido a su vez víctimas de la amenaza de ISIS y desplazadas, están alojadas en un antiguo colegio próximo a la iglesia de Ntra. Sra. del Rosario, en pleno barrio chiita de Karrada, y atienden a decenas de familias cristianas procedentes de Mosul, Batnaya, Talkif, Qaraqosh y Bartala.

Se estima que son más de 5.000 las familias que han encontrado refugio en la capital iraquí.