En febrero de 2011 se ponía fin a más de 4 años de trabajo, esfuerzos y sudores para mejorar las condiciones de vida de las personas discapacitadas en Oriente Medio: un colectivo desfavorecido en una región política y militarmente convulsa.

La FPSC y sus socios locales –Arcenciel en Líbano, Yadan Bi Yad en Siria, Al Hussein Society en Jordania y CEOSS en Egipto–, así como la población discapacitada que ha participado en las actividades del Convenio, se mostraban ampliamente satisfechos de los resultados y el impacto positivo que la intervención ha logrado en los cuatro países donde se ejecutaba. Pero como no es nuestra costumbre dormirnos en los laureles –además de que así lo exige la normativa–, se ha puesto en marcha un proceso de selección de consultores externos locales que puedan detectar los principales aciertos y fallos del Convenio, para potenciar los primeros y evitar los segundos en futuras intervenciones.

La oficina de la FPSC en Beirut ha contactado con 12 posibles candidatos, tanto personas físicas como jurídicas, de los cuales casi la mitad han respondido con una oferta para la evaluación.

El Convenio 06-CO1-054 para la mejora de la atención a los discapacitados en Oriente Medio ha estructurado sus actividades en torno a cuatro ejes, a saber, satisfacer las necesidades físicas de las personas discapacitadas, ofrecerles servicios asistenciales adecuados, sensibilizar a la sociedad civil acerca de la integración de este colectivo y fortalecer a las instituciones locales que trabajan en el sector.