La arquitecta Patricia Muñiz, especialista en vivienda temporal, y Enric Roig Tió, coordinador de Ayuda Humanitaria de la FPSC, se desplazaron a Líbano y Jordania entre el 5 y el 16 de marzo de 2013 para analizar, junto con el equipo de la FPSC en Beirut y en Amán, las necesidades de los refugiados sirios y participar en varias reuniones de coordinación con las agencias y los actores implicados en la gestión de la emergencia siria.

 

 

 

 

 

 

En el Líbano, donde el gobierno no permite el establecimiento de campos de refugiados, se visitaron asentamientos informales en el Valle de la Bekaa y en Sidón, y se identificaron dos posibles edificios para el establecimiento de Centros Colectivos (collective centers). Estos centros, permitidos por el gobierno libanés e integrados en la estrategia del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) para el Líbano, permiten albergar a un centenar de familias y atender sus necesidades básicas de alimentación, salud y educación.

 

 

 

En Jordania, el estudio de necesidades se centró en el campo de refugiados de Za’atri, al norte del país, donde oficialmente se concentran más de 150.000 refugiados sirios. La FPSC, en coordinación con otras organizaciones ha implementado ya una campaña de reparto de ayudas no alimentarias (NFI) y trabaja actualmente en la organización de nuevos repartos de NFI así como en una propuesta para hacer accesibles a las personas con discapacidad los baños del campo de refugiados.

 

Los desplazamientos del equipo de la FPSC en el Líbano hacia el Valle de la Bekaa (este) así como a los alrededores de Sidón (Sur), permitieron visualizar la situación de extrema vulnerabilidad en la que viven los refugiados: construcciones abandonadas sin ningún tipo de abastecimiento básico (agua, luz), mal estado de las viviendas alquiladas, tiendas de campaña donde se hacinan familias enteras, etc.

 

A medida que van pasando los días, incrementa exponencialmente el número de refugiados que cruza las fronteras hacia los países vecinos. ACNUR estima que en breve se sobrepasará el millón de refugiados registrados, pero se desconoce el número de refugiados no registrados, que carecen de asistencia por parte de Naciones Unidas. A esta dramática circunstancia se añade el hecho de que no se ha conseguido recaudar ni el 30% de los fondos comprometidos por las Agencias donantes.

 

Por otro lado, la FPSC estuvo invitada a la presentación oficial del Quinto Plan de Respuesta Regional para la Emergencia Siria (RRP), acto que tuvo lugar en el Grand Serail, Palacio del Primer Ministro en Beirut.

 

 

 

 

En Jordania se han identificado las necesidades de los refugiados sirios en el campo de Za’atri. El campo está ubicado en el norte del país, a unos 17 km de la frontera con Siria. Según los datos de ACNUR, han llegado a Za’atri más de 150.000 refugiados, si bien muchos de ellos han abandonado el campo sin previo aviso, por lo que su población se estima en unas 120.000 personas. Teniendo en cuenta que actualmente llegan al campo unas 2.500 personas al día, se calcula que a finales de marzo Za’atri habrá llegado al límite de su capacidad.

 

 

 

La FPSC participa en la gestión del campo de refugiados a través del reparto de ayudas no alimentarias (NFI) en coordinación con otras ONG, como JEN o INTERSOS, y está estudiando la posibilidad de adaptar los baños del campo para hacerlos accesibles a personas con discapacidad.

 

Las condiciones de vida en el campo son muy complicadas. Aunque en un primer momento se explica a los recién llegados dónde tienen que colocarse y qué distancia hay que mantener respecto a otras tiendas, por seguridad y para posibilitar la circulación, los propios refugiados mueven sus tiendas para estar con sus comunidades de origen, y eso crea situaciones muy peligrosas en caso de incendio o cualquier otra emergencia. De hecho, a principios de marzo de 2013 se produjeron tres incendios, que causaron la muerte de un niño y la hospitalización de varias personas.

 

Por otro lado, las previsiones de la llegada de refugiados estimadas por el “Regional Response Plan” (RRP) hasta julio de 2013 ya han sido superadas. ACNUR confirma un número total de más de 450.000 personas en Jordania, el 70% de ellas en asentamientos urbanos y el 30% restante en campos. Para los próximos tres meses se plantean dos escenarios. El más positivo de ellos prevé la llegada de 770.000 refugiados a Jordania hasta julio de 2013 y 1.2 millones para finales de año. El peor de los escenarios plantea la llegada de 3 millones antes de finales de año. Si el 70% de ellos debe asentarse en las ciudades y el 30% en campos, esto supondrá que el campo de Za’atari, teniendo en cuenta que el gobierno por el momento no permite abrir otro campo, deberá absorber 231.000 personas, lo que es completamente imposible, no solo por la limitación del espacio sino porque sería absolutamente incontrolable (la dimensión de un campo de refugiados no debe de ser mayor a 20.000 personas). En este sentido parece que se está valorando la ubicación de otro campo, pero de momento no ha habido ninguna autorización por parte del gobierno.

 

En su afán por ayudar a paliar las consecuencias de este drama, la FPSC participa y coordina activamente en Oriente Medio con otras organizaciones locales e internacionales que trabajan en el campo de refugiados, especialmente con ACNUR y UNICEF.