Con la cofinanciación de la Fundación Reina Sofía y de la Fundación Promoción Social de la Cultura, se viene desarrollando en el distrito de Independencia, Lima, Perú, el proyecto “Apoyo a jóvenes y mujeres pobres de zona marginal de Lima, Perú”, desde el año 2008.

 

Una acción desarrollada en el marco del proyecto son los comedores populares cuyas  instalaciones han sido rehabilitadas y han recibido un equipamiento básico.

 

 


Siendo el comedor popular una organización económica que produce un servicio constituido por una ración de alimento preparado, tanto el arreglo de sus instalaciones como el equipamiento entregado, les permite trabajar actualmente en mejores condiciones higiénicas y con más orden, así como preparar más raciones en menos tiempo y prestar un mejor servicio a los usuarios. Los conocimientos en nutrición, adquiridos durante la capacitación, son aplicados tanto en los comedores como en sus hogares.

 

Actualmente – a solicitud de la población beneficiaria– en los locales de los comedores populares también se están realizando cursos libres dirigidos a las señoras integrantes de los comedores, familiares, así como a la comunidad en general. Los locales acondicionados cuentan con la adecuada infraestructura para ser utilizados también como talleres de capacitación y los beneficiarios no tienen que invertir en trasladarse.

 

 

 

 

 

 Los cursos de Chocotejas Comerciales han tenido una gran aceptación entre los beneficiarios, toda vez que son 100% prácticos y están participando niños, jóvenes y adultos. En el caso de los niños y niñas, que no cuentan con actividades extracurriculares por su precaria situación económica, además de adquirir una habilidad, ha significado una distracción, y con la ayuda de las “recetas” que se les entrega, sus madres también han aprendido a prepararlos. Es una oportunidad de inculcarles normas de higiene, a trabajar en equipo, y sobre todo a compartir.

 

 

Las madres de familia jóvenes y menos jóvenes –que se dedican exclusivamente al cuidado de sus hijos– también están recibiendo cursos de pastelería. Para ellas la venta de estos productos constituye un ingreso extra sin descuidar a su familia.