La segunda reunión organizada por CEMOFPSC Italia se celebró el pasado 27 de octubre de 2011, con el objetivo de fortalecer el conocimiento sobre Oriente Medio gracias a la contribución de expertos.

La reunión se centró en «Las reformas después de la primavera árabe. ¿Qué pasa con Marruecos? «Con la participación del Excmo. Sr. D. Hassan Abouyoub, Embajador del Reino de Marruecos ante el Quirinal.

El Embajador Abouyoub habló sobre los recientes acontecimientos ocurridos en el mundo árabe, haciendo hincapié en las graves tensiones que estos eventos han provocado en toda la Región y en especial, sobre las consecuencias en términos de reformas; uno de los problemas más graves, según él, es el proceso de la reconciliación entre las fuerzas, muy difícil conseguir. Sin reconciliación no puede haber estabilidad y sin estabilidad, ningún proceso de reforma con visos de futuro sería factible.

El Embajador Abouyoub explicó el «Modelo marroquí» sea ha logrado de manera paulatina y desde su independencia en 1956. En esa época, Marruecos era un país con un alto índice de pobreza y una de las más altas tasas de analfabetismo. En poco más de cincuenta años, el país fue capaz de lograr avances significativos en términos de estabilidad y crecimiento económico. A partir de la independencia, la prioridad ha sido la construcción de la identidad marroquí, una especie de nacionalismo hecho posible gracias a la monarquía: el consenso y la unidad fueron construidos gracias a la Monarquía. Además, mirando a Europa, en los años 70, una gran reforma en materia de derechos económicos y jurídicos se llevó a cabo mediante la adopción de códigos europeos. La separación entre religión y política garantiza el mantenimiento del principio democrático.

El modelo de Marruecos es, muy singular en la zona. La vocación euro-mediterránea del país es el resultado de su ubicación geográfica, de su economía, su historia, su aceptación de los valores humanistas de progreso, razón y tolerancia; por eso, según el Embajador, es difícil de exportar.

En el intento de hacer previsiones para el corto y medio plazo, el Embajador Abouyoub llamó la atención sobre varias incógnitas, cuyas consecuencias son difíciles de predecir y pidió un mayor apoyo de la Unión Europea, como la única vía de dar respuestas concretas a la crisis en curso.

Según el diplomático hay una necesidad de tomar decisiones conjuntas sobre una base común sobre las políticas hacia el Sur. Por otra parte, el Embajador pidió un cambio de enfoque, muy a menudo superficial, de los asuntos árabes. Sería necesario profundizar en el conocimiento de los lugares y contextos más allá de los estereotipos más comunes, así como de superar la convicción acerca de la incompatibilidad entre el islam y la democracia .