Desde la FPSC, Macarena Cotelo, Directora de Proyectos, y Dorota Kachniarz, Técnico de Proyectos, viajaron en febrero a Kinshasa para estar presentes en la inauguración de la escuela primaria en Mokali, promovida por la Congregación de los Sagrados Corazones.

 

 

 

 

La escuela Mokali es la última escuela del primer convenio financiado por la AECID que se inició en 2006 para la mejora de la educación en R. D. Congo que quedaba por inaugurar, aunque abrió sus puertas en septiembre 2010. El acto de inauguración oficial se aplazó, en un primer momento, porque que las clases empezaron cuando todavía las obras no estaban acabadas, y posteriormente, por razones de seguridad: durante cierto tiempo, tras las elecciones generales en el país, no era posible organizar ningún evento de este tipo debido a la imposibilidad de desplazamientos en la ciudad.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Finalmente, la ceremonia de inauguración se celebró el 16 de febrero de 2012, y se contó con la presencia de Juan Peña, por parte de la oficina de la AECID en Kinshasa. También asistieron de los líderes de barrio, representantes de la congregación y los padres de los alumnos.

 

Gracias a La Congregación de los Sagrados Corazones, que también dirige en el mismo barrio la Escuela Secundaria Père Damien y el Centro de Formación Profesional Tondisa Ebale, esta escuela, que empezó con dos cursos y 3 profesores, cada año verá incrementada su capacidad con más cursos y más maestros, hasta llegar a llenar las 14 aulas con 500 niños que recibirán una educación de calidad.

 

Además, por su emplazamiento, esta escuela hará posible que los niños de las familias más marginadas, sin posibilidad de costear el transporte para que sus hijos vayan a escuelas más alejadas, reciban formación académica adecuada, pues el barrio de Mokali es uno de los más pobres de la capital; es un gran suburbio sin acceso al agua, electricidad y demás servicios básicos, y llegar hasta allí, desde el centro, supone casi tres horas de camino, en parte debido al mal estado de las carreteras.

 

Por otra parte, en la escuela secundaria, entre otras especialidades, se ofrece a los alumnos la posibilidad de estudiar Pedagogía, que les podría permitir en un futuro trabajar como maestros en la escuela primaria.

 

Desde la FPSC queremos agradecer al padre Antonio su trabajo y la dedicación en la coordinación del proyecto y la maravillosa bienvenida que brindó al personal de la FPSC. Gracias también a la AECID por apoyar proyectos tan bonitos como este.