La Fundación Promoción Social de la Cultura se suma a la celebración del Día Internacional de las Personas con Discapacidad que se conmemora el 3 de diciembre.

Este año se centra en promover los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) necesarios para alcanzar el futuro que queremos y destacar el papel que desempeñan estos objetivos recién establecidos en la construcción de un mundo más inclusivo e igualitario para las personas con discapacidad.

En este Día queremos rendir un homenaje a todos los niños y niñas con discapacidad que reciben tratamiento de rehabilitación y fisioterapia en la clínica de la FPSC en el campo de refugiados de Za’atari y/o que participan en la actividad de teatro inclusivo que la FPSC desarrolla en el campo.

La accesibilidad y la inclusión de las personas con discapacidad son derechos fundamentales reconocidos en la Convención de Derechos de las Personas con Discapacidad, y no sólo son derechos en sí mismos, sino requisitos para poder disfrutar de otros derechos.

El campo de refugiados de Za’atari en el norte de Jordania es uno de los campos más grandes del mundo. Actualmente viven en él más de 80.000 refugiados sirios, obligados a huir de la guerra que comenzó en su país en 2011. De entre ellos, los más vulnerables son los refugiados con discapacidad, que representan un 15% de la población del campo.

La FPSC a través del teatro inclusivo ofrece un espacio para generar participación, inclusión, creatividad, ayuda psicosocial (personal FPSC con experiencia en teatro inclusivo Peckham Shed, UK) y esperanza de futuro.

El teatro inclusivo de la FPSC, dirigido por personal profesional y voluntarios, con o sin discapacidad, juega un papel importante para promover la inclusión en el campamento. Los niños y adolescentes, con y sin discapacidad, participan activamente, apoyando e incluyendo a todos los demás en el grupo.

De cara a apoyar el teatro inclusivo en el campo de Za’atari, la Fundación acaba de lanzar su campaña de Navidad #teatroporlavida: teatroporlavida.org

La FPSC trabaja desde 2013 en el campo de Za’atari, siendo en la actualidad la única ONG española con presencia allí, y recientemente ha comenzado su trabajo en Azraq, el otro gran campo de refugiados sirios en Jordania.