El pasado 26 de octubre, la FPSC recibió una entrega de material para la atención de personas con discapacidad, gracias a la donación de un ciudadano de los Emiratos Árabes Unidos.
Los artículos se distribuirán, en los casos de mayor necesidad, entre personas con discapacidad que actualmente no cuentan con ayuda.

Entre los artículos donados y recibidos en el campo se encuentran: 20 pares de muletas de antebrazo para adultos, 20 pares de muletas grandes para adultos, 20 andadores para adultos, 90 sillas de ruedas de diversos tamaños, 50 sillas de ruedas adaptadas para enfermos de parálisis cerebral y 20 sillas para ducha.

Por otro lado, la FPSC contribuyó con un artículo sobre la juventud con discapacidad en el campo en la edición del mes de octubre del «Youth Task Force fact sheet» del Campo de Za’atari:

Tema destacado: Jóvenes con discapacidad

“Una persona discapacitada es una persona con un problema que sufre debido a una discapacidad. La discapacidad es el resultado negativo de la relación entre una persona discapacitada y su ambiente social».

Las Agencias en el campamento son responsables de conocer las barreras que impiden a los jóvenes discapacitados participar en actividades inclusivas, de recreo, educativas y laborables.

El número exacto de los jóvenes en el campo que viven con discapacidades o enfermedades crónicas se desconoce. Con 79.695 habitantes, esta cifra podría ascender a varios cientos, incluyendo a los hombres y mujeres jóvenes con discapacidades permanentes físicas heredadas, heridas de guerra, discapacidades intelectuales leves, graves deficiencias sensoriales y enfermedades crónicas como el cáncer, la diabetes y las enfermedades del corazón, etc.

En numerosas evaluaciones se han oído las voces de estos jóvenes pidiendo más actividades recreativas, educativas y laborales que respondan a sus necesidades específicas y les permitan la participación con sus compañeros. Faltan en el campo, instalaciones deportivas y entrenadores para personas con discapacidad,  así como espacios para juegos que sean accesibles para los jóvenes con heridas de guerra, sobre todo en los barrios más nuevos.

Las recomendaciones clave para las organizaciones que trabajan por la inclusión incluyen: técnicas de extensión diseñadas para llegar a los jóvenes discapacitados y sus familias; una cuidadosa planificación y facilitación de las actividades para que sean inclusivas de las personas discapacitadas; formación del personal en los aspectos prácticos de la planificación y facilitación inclusiva; soluciones creativas a la barrera del transporte y acompañamiento entre los hogares y las actividades; participación de los padres y cuidadores de los jóvenes con discapacidad en la planificación y facilitación de las actividades; necesidad de apoyo psico-social, en especial para las personas con heridas de guerra; y un cuidadoso monitoreo de las actividades de protección contra la intimidación, la marginación y la exclusión.