Un total de 18 jóvenes profesionales realizaron el pasado sábado 5 de diciembre su actividad de voluntariado de ocio y acompañamiento en el Centro Ocupacional Barajas donde residen personas con discapacidad intelectual. Este voluntariado se realiza en sus  instalaciones donde se programan actividades lúdicas en las que participan todos, los voluntarios y aquellos residentes que permanecen en el centro durante el fin de semana, favoreciendo un espacio de convivencia.


Este proyecto comenzó hace pocos meses y, por ello, se programaron juegos muy dinámicos que trataban de facilitar el mejor conocimiento entre todos. En una de las actividades se facilitó el material para que todos, voluntarios y residentes, fabricasen una pegatina con su nombre y alguna cosa que el “jugador” creyera que servía para definirle, o algún rasgo distintivo de su personalidad. También podían poner dibujos sobre su hobby favorito, su equipo de fútbol favorito, etc. Una vez fabricada la pegatina, se la pegaron en un lugar bien visible y se dieron una vuelta entre sus compañeros para que se fueran conociendo mejor entre ellos. También se programaron juegos como el de las sillas o la “batalla de balones”.

El pasado 12 de diciembre tuvo lugar la segunda jornada de voluntariado en el Centro Ocupacional Ciudad Lineal. Las residentes del centro son mujeres, y el voluntariado lo realizan jóvenes voluntarias pertenecientes a asociaciones de mujeres jóvenes y colegios mayores de Madrid con quienes la FPSC tiene firmado un acuerdo de colaboración.


La actividad estrella fue un taller de maquillaje, manicura y peinado, y tanto voluntarias como residentes mostraron grandes dotes, la sesión finalizó con un desfile de modelos en el que participaron residentes y voluntarias. El voluntariado que se realiza en esta residencia es también de ocio y acompañamiento.

Estos dos proyectos se realizan en centros ocupacionales, titularidad de la Comunidad de Madrid en virtud de un convenio firmado entre la FPSC y la Consejería de Asuntos Sociales y la Agencia Madrileña de Atención Social.

Por último, ese mismo sábado, se programó una actividad para las familias voluntarias del Colegio Las Tablas Valverde, en el marco del proyecto de voluntariado familiar que la FPSC coordina junto con el APA del colegio, en la Residencia Nuestra Señora del Camino, donde residen personas con discapacidad intelectual.

Familias del colegio acompañaron desde la residencia a nuestros amigos para ver un Belén viviente y vivir la Navidad. Padres, madres, niños de 0 a 14 años, profesionales de la Residencia Nuestra Señora del Camino y los propios residentes participaron de esta gran fiesta.

El Belén viviente fue organizado por la Parroquia Santa María Benedicta de la Cruz, Edith Stein, y se trata del único Belén viviente de Madrid capital. Constó de quince escenas sobre la infancia de Jesús, y cada una de ellas fue montada y representada por una familia en el sentido más amplio del término: padres, hijos, primos, sobrinos, amigos. En total, estuvieron implicadas en la representación alrededor de doscientas personas.

Voluntarios y residentes recorrieron una tras otra las escenas, con gran alegría, siendo el momento culminante la escena en la que actuaban Jesusa, Isabel y Nancy, de la Residencia Nuestra Señora del Camino.