Nidal Abdel Rahim Radwan tiene 49 años de edad y desde 2017 ha sido capaz de apoyar a su familia llevando a casa un salario mensual. Como el sostén de la familia, ahora puede pagar la escuela de sus 4 hijos y llevar comida a su mesa todos los días mientras que sueña con ahorrar lo suficiente como para comprar un coche y distribuir el compost a los puntos de venta aumentando así la actividad de la planta y contribuyendo a su crecimiento para el beneficio de todos.

Me siento más seguro ahora, estoy muy contento de poder proporcionar a mis hijos lo que necesitan.

Nidal es uno de los trabajadores de la fábrica de compost creada por la Fundación Promoción Social en Azzoun (Gobernación de Qalqilya) en el norte de Cisjordania, Palestina. La planta fue construida en el marco del Convenio 2014, financiado por AECID e implementado por nuestro principal socio local, PARC.

El caso de Nidal no es único, con el dinero obtenido de su arduo trabajo, Tayser Sedqi Suleiman (59 años de edad) está tratando de ahorrar tanto como le sea posible para establecer una granja de ovejas y producir leche y queso, lo que le permitirá optar por un mejor futuro dentro de la compleja situación que afrontan los palestinos. Otro de sus compañeros de trabajo, Abdel Salam Asa’d Thieb, de 51 años, está poniendo todo su empeño en comprar equipo agrícola para proporcionar servicios de poda y arado a sus vecinos y crear huertos familiares, garantizando con ello el bienestar de sus 3 hijos.