Así nos relata la enfermera de la Clínica de Salud Mental de la Fundación Promoción Social en Zahle:

Buthaina es una niña de 13 años, que ha vivido la mayor parte de su vida en un centro de ALDEAS INFANTILES donde ingresó después de que sus padres se divorciaran. Sus padres profesaban diferentes religiones, lo que se describió como la razón principal del fracaso del matrimonio.

La madre solía visitarla regularmente en el orfanato, pero el padre estaba ausente. La madre se volvió a casar, pero no se pudo quedar embarazada de su segundo marido, por lo que éste le propuso que llevara a su hija a vivir con ellos. ¡Y lo hizo!.

Una vez en casa, a la madre se le dieron medicamentos psicotrópicos para que se los administrara a su hija como parte del tratamiento. La madre estaba furiosa y no entendía por qué le estaban administrando medicamentos a su hija, así que los tiró todos, y dejó de darle de golpe a Buthaina, Risperidone . Era solo una cuestión de tiempo antes de que la niña comenzara a mostrar síntomas nuevamente; mentía a su madre y padrastro acerca de todo, y disfrutaba viéndolos pelear. Rompía cosas en la casa, era agresiva y golpeaba a su madre repetidamente entre otras cosas.

«Recuerdo el día en que la madre de Buthaina vino por primera vez a la clínica, era una paciente sin cita previa que había oído hablar sobre los servicios ofrecidos por la Clínica de Salud Mental. Vino mirando