
El proyecto quería dar respuesta a los graves problemas que encuentra la mujer en Honduras para acceder al empleo, pues a pesar de ser muchas las chicas que cursan la enseñanza primaria y secundaria, debido a la falta de infraestructuras de la escuela pública, no tienen la posibilidad de aprender el manejo de los ordenadores, herramienta ya indispensable prácticamente en cualquier empleo. Por ello, el proyecto se concretaba en la dotación de la infraestructura adecuada (aula y equipos), en un programa de formación técnica en informática básica, y en dar información relevante acerca de los derechos laborales, cívicos y políticos de la mujer, para hacer frente a los abusos que pueda sufrir en su entorno laboral.
Las beneficiarias fueron 200 mujeres de escasos recursos, pues el Centro Ilama está próximo a algunos de los barrios marginales de mayor población.
