Najah Ja’afreh, de 40 años de edad, vive con su esposo, un jubilado del ejército desde hace unos años que recibe una pensión de 245 JD (alrededor de 250 €), y sus siete hijos en un pueblo llamado Rakin, perteneciente al gobernorado de Karak, en el sur de Jordania.

Najah posee un pequeño terreno agrícola de 4 dunums cerca de su casa donde planta olivos, pero debido al clima árido de la zona, sufría las consecuencias de la sequía, principalmente en época estival, por carecer de infraestructuras hidráulicas adecuadas para el riego y tener que emplear el agua destinada al uso doméstico, lo que, por su elevado precio, limitaba a una vez durante esta época del año. En consecuencia la cosecha era mala, y los ingresos procedentes de la misma escasos: alrededor de 200 JD anuales.

Cuando tuvo conocimiento de las medidas que, gracias al Convenio “Mejora de la gestión de recursos hídricos en el sector agrícola para garantizar la seguridad alimentaria en Territorios Palestinos y Jordania” que financia la AECID e implementa la FPSC junto con su socio jordano JOHUD, se iban a llevar a cabo en su aldea, solicitó, a través de la asociación de mujeres de Rakin, una cisterna en forma de pera de 40 metros cúbicos para la recogida de agua pluvial, combinada con un sistema de riego por goteo.

Finalmente, su finca fue escogida por el comité local y JOHUD de entre los 60 candidatos, atendiendo a su situación socio-económica.

Pasado más de un año desde la construcción de la cisterna, la supervisora de Campo de JOHUD, la ingeniera Rasha Tarawneh, se reunió con la Najah para evaluar las mejoras alcanzadas.

La creación de la cisterna ha permitido a Najah instalar el sistema de riego por goteo no sólo en olivar, sino también en el huerto de nuevos y variados vegetales (tomates, berenjenas, pimientos…); este sistema, del mismo modo, ha mejorado la calidad de la aceituna y ha disminuido considerablemente el coste de irrigación. Asimismo, señaló que su pequeño proyecto agrícola ha supuesto un incremento de sus ingresos, que han ascendido a 700 JD anuales. Gracias a estas mejoras, además, ahora pretende ampliar el terreno agrícola con el fin de seguir aumentando sus ingresos familiares y proporcionar más variedad de productos para el consumo familiar.

En consecuencia, la nueva cisterna ha supuesto un gran beneficio para esta familia jordana, haciendo mucho más productivo su terreno agrícola.