La vida no es fácil en un campo de refugiados, y menos si ése campo está en la Franja de Gaza, denominada por muchos como la mayor cárcel del mundo. La violencia, la pobreza y la falta de oportunidades marca el día a día de cientos de miles de niños gazíes.

A partir de la intervención militar de Israel en 2009, sucedida de infinidad de incursiones puntuales en la zona, los casos de menores con problemas psicológicos, alteraciones de conducta y estrés postraumático se han multiplicado. 

Desde hace más de un año y medio, la FPSC junto con el Patriarcado Latino de Jerusalén y 5 centros cívicos de Gaza implementa un programa de apoyo psicosocial para 5000 niños y sus familias, financiado por la AECID.

El pasado 6 de Mayo se celebraron en los centros de Rafah y Jabalia sendas exhibiciones de los trabajos manuales que han realizado los niños en los últimos meses. En los actos participaron activamente los menores, sus familias y representantes de sus comunidades. Fue un día festivo que consiguió dibujar una sonrisa fugaz en la cara de los más pequeños.