El 27 de mayo, un equipo de la FPSC visitó la localidad de Nabi Elías, en Cisjordania, para comprobar algunas de las actividades realizadas en el marco del Convenio “Mejora de la gestión de recursos hídricos en el sector agrícola para garantizar la seguridad alimentaria en Territorios Palestinos y Jordania”, finalizado en diciembre de 2014, así como las que se están iniciando con el nuevo Convenio “Desarrollo Rural sostenible y equitativo en Cisjordania, incluyendo la puesta en uso y la gestión responsable de tierras y recursos hídricos para pequeños y medianos agricultores”, ambos subvencionados por la AECID. Basema Suquir, responsable de la intervención por parte de PARC, socio local, así como miembros de la comunidad y beneficiarios, participaron también en la visita.

Se pudo comprobar que la cisterna de 1000m3, y gracias a un sistema de tuberías exteriores, permite suministrar agua para las explotaciones agrícolas circundantes de manera eficaz.
También se examinó el funcionamiento de los dispositivos que controlan la cantidad de agua que consume cada parcela, lo cual permite determinar con exactitud lo que cada agricultor debe pagar por el suministro (antes se facturaba por horas, independientemente de la cantidad de agua que efectivamente se consumiera).

Todas estas medidas han permitido entre otras cosas reducir el precio del agua a los pequeños agricultores, lo que tiene un impacto positivo en la productividad de las explotaciones.

Con respecto a la recuperación de terrenos que se realiza en el nuevo Convenio, se pudo comprobar la ubicación del muro de separación en la localidad así como la existencia de parcelas que ya están recuperadas, valladas con alambre y con cultivos de cítricos, aguacate y olivo.

Para aprovechar el suelo al máximo, entre los árboles se siembran hortalizas que contribuyen a garantizar la seguridad alimentaria de las familias al tiempo que permiten comercializar loe eventuales excedentes de producción. Los agricultores pusieron de manifiesto los problemas que estaban encontrando en la recuperación de tierras, entre otros la necesidad de desminar la zona.

La visita finalizó con una comida palestina en la que se pudieron degustar los productos locales.