El pasado 18 y 19 de marzo, Mons. Antonio Maria Vegliò, Presidente del Pontificio Consejo para la Pastoral para los Emigrantes e Itinerantes, hizo una visita oficial a Jordania, con motivo de obtener información sobre la situación de los refugiados cristianos en el país, sobre todo después los ataques a cristianos en Irak, durante los últimos meses.
De hecho, el número de familias iraquíes que cruzó la frontera jordana desde el primer ataque a la iglesia de Bagdad, ha crecido mucho en el último periodo porque los iraquíes cristianos se sienten cada vez más amenazados en su propio país, y quieren irse lo antes posible. Por esta razón, el Pontefice mandó a su representante en la zona.

Caritas Jordania organizó un evento el viernes por la mañana, en la escuela para niños dicapacitados, Nuestra Señora de la Paz, fuera de Amman (escuela que la FPSC ayudó a construir hace unos años). Este evento se focalizó sobre la secuela del Sínodo de Oriente Medio por parte de los cristianos locales, y hablaron el Patriarca Latino de Jerusalén Mons. Fuad Twal, y el obispo de Jordania Salim El-Sayiegh. Tomó la palabra también Mons. Veglió, para preguntar a la gente que asistió cuál era la situación de los cristianos en un país predominantemente musulmán como Jordania.


Por la tarde, el representante pontifical quiso encontrarse con las ONG que en Jordania trabajan con los refugiados cristianos. Además de la FPSC, participaron Caritas Jordania, AVSI, Pontifical Mission, ICMC, Mensajeros de la Paz, las Hermanas Franciscanas.

Después de haber hablado de los proyectos que cada ONG está desarrollando con los cristianos (la FPSC no tiene ninguno en vigor todavía, pero está formulando un proyecto en estos días), se habló de los problemas concretos que tiene la gente que escapa de Irak (en Jordania no tienen residencia y para ellos es casi imposible encontrar trabajo, no tienen el status de refugiados, y es muy difícil salir de Jordania porque el número de permisos que la UNHCR facilita es muy bajo con respeto al número de solicitudes).

Al final, Monseñor Veglió preguntó cuál es el nivel de cooperación entre las ONG en el tema de proyectos con los cristianos, y si hay líneas comunes. Se le contestó que ahora es todo a nivel de relaciones personales, y se decidió crear una red de ONG católicas en Jordania, bajo el paraguas de la Nunciatura Apostólica, que se reúna cada tres o cuatro meses para hablar de los problemas en común y de la delicada temática del trabajo de cooperación con comunidades cristianas en Oriente Medio.

En la foto superior aparecen Mons. Vegliò (derecha) y el Nuncio Apostólico en Iraq y Jordania, Mons. Giorgio Lingua (izquierda).

En la foto inferior se muestran  los representantes de las ONGs católicas de Jordania con Mons. Vegliò y Monseñor Giorgio Lingua.