Con la llegada del mes de septiembre se repiten, año tras año, una serie de rituales comunes a una y otra orillas de Mediterráneo. Los más pequeños empiezan las clases, los adultos vuelven al trabajo y los campesinos se disponen para la vendimia. También en el sur del Líbano los agricultores se han calzado las alpargatas y se han dirigido a Aytaroun, donde el sábado 3 de septiembre tuvo lugar el acto de entrega a la cooperativa local de unas instalaciones para el cultivo de orégano.

En el marco del Convenio Agropecuario del Sur del Líbano, cofinanciado por la FPSC y la Cooperación Española, la ONG libanesa ADR ha construido un invernadero para el cultivo y el tratamiento del orégano y otras plantas medicinales, que son muy apreciadas entre la población local. La instalación incluye una cisterna adyacente al invernadero y un moderno sistema de riego para garantizar que las plantas nazcan y crezcan en las mejores condiciones de salud y calidad.

Es tal la relevancia del proyecto en la zona de intervención, custodiada por el contingente francés de la Fuerza Provisional de las Naciones Unidas para el Líbano, que la propia FINUL ha querido implicarse en la iniciativa y ha financiado una valla que rodea el recinto.

En el acto de entrega, el vicepresidente y director general de ADR, Ali Ezzeddine, dirigió unas palabras de agradecimiento a la Cooperación Española y a la FPSC, por el apoyo que prestan a los sectores más desfavorecidos de la población del Sur del Líbano. También hablaron el presidente de la cooperativa de agricultores de Aytaroun y el responsable de la Coordinación Cívico-Militar (CIMIC) de la FINUL francesa.

El orégano, conocido en Oriente Medio como Zaatar, es uno de los condimentos esenciales de la comida árabe, además de gozar de innumerables propiedades sanitarias. Asimismo, al favorecer el cultivo de orégano entre la población rural del sur del país, se ayuda a los agricultores a aumentar sus ingresos.